¿Qué se esconde tras el miedo al matrimonio?

Pilar Inteligencia de Pareja Leave a Comment

Matrimonio y compromiso no tienen por qué ser sinónimos. Hoy, son muchas las parejas que conviven durante muchos años y que tienen un proyecto de vida estable sin que se planteen formalizar su unión. Incluso pueden tener hijos juntos. En definitiva, su alianza es tan sólida como la de cualquier matrimonio convencional en buen estado.

En algunos casos, ocurre algo francamente curioso, algunas personas están dispuestas a convivir con su pareja y forman un equipo con planes de futuro, pero al hablar de matrimonio se crea una especie de barrera que no quieren traspasar.

No nos referimos a aquellas personas que deciden de manera libre no formalizar legalmente su relación, sino a esas parejas en las que uno de sus miembros desearía casarse pero el otro no accede no por convicciones ideológicas, sino por miedo al matrimonio.

¿Qué se esconde tras el miedo al matrimonio? ¿Es exclusivo de los hombres? ¿Encierra realmente una falta real de compromiso?


El miedo al matrimonio puede ser tan fuerte que se convierta en una auténtica fobia, algunos psicólogos recogen en sus estudios sobre las fobias a la gametofobia o gamofobia definida como el temor irracional hacia la idea de casarse y que se da tanto en hombres como en mujeres.

Pero generalmente, no se tratará de una fobia propiamente dicha, sino que suele encerrar un miedo al compromiso o a la idea de crecer. El miedo a casarse puede estar relacionado con el llamado síndrome de Peter Pan y, normalmente, va acompañado de otros comportamientos como el rechazo a tener hijos o tratar de mantener conductas y estilos de vida propios de personas mucho más jóvenes.

El miedo al matrimonio también puede ser el reflejo de haber vivido en un hogar roto durante la infancia o la adolescencia o incluso haber superado previamente un divorcio complicado. El matrimonio se asocia a los sentimientos negativos de fracaso, peleas y dolor y, por tanto, se evita en la creencia consciente o inconsciente de que de este modo, se evitarán esas experiencias negativas.

¿Es realmente el miedo al matrimonio un problema para la pareja? ¿Podría la negativa a casarse de uno de los miembros acabar por separarlos?

Evidentemente, todo depende de los motivos que se oculten tras ese miedo, ya que si hablamos de una falta de madurez y esta persiste en el tiempo, bien puede ocurrir que la otra parte se canse de esperar a que su pareja “crezca” y decida seguir su camino.

Pero también podría plantearse el tema desde un punto de vista muy diferente, ¿por qué el otro miembro de la pareja tiene ese deseo de casarse? ¿No puede ser también un rasgo de inmadurez o de inseguridad necesitar un documento que acredite la unión cuándo ya existe un auténtico compromiso en la pareja?

El tema da para largos debates en los que se podrían incluir todo tipo de reflexiones y teorías, pero en definitiva, ¿no debería de ser el compromiso entre la pareja lo que de verdad contara? ¿Si existe un proyecto de vida sólido, realmente importa tanto si se firma o no se firma un papel?

En cualquier caso, el diálogo es siempre fundamental en una pareja y este tema, como cualquier otro, debería de poder tratarse de forma abierta entre dos personas que quieren construir un proyecto de vida en común. Por eso, desde los cursos de Inteligencia de Pareja Live it! os lanzamos una invitación muy especial: conocerse, entenderse, reinventarse.

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